Después de todo el malhumor que me causó el "irme", me alegro por toda "la renovación interior" que estoy sufriendo: lo nuevo te propone retos que debes demostrar, sobre todo a ti misma, debes "conquistar" el entusiasmo y las ganas de aprender de muchísimos alumnos que no te conocen, sorprenderles, cautivarles, emocionarles, también "atemorizarles", lo justo para que no se confíen, y ,sobre todo, que surja esa conexión que hay entre profesor-alumno. Estoy avanzando bastante y ya consigo, después de alguna que otra clase con observaciones y puntualizaciones "serias", gastar alguna broma o exponer algún que otro ejemplo que hacen esbozar sonrisas y robar risas y alguna carcajada,...Estoy encontrándome bastante cómoda y empiezo a conocer a la gente y eso me hace sentir viva y satisfecha.


Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados