TERSÍCORE
La conocí en tierras manchegas, vestida de raza canina, compañera de mi compañera de piso... Supe de ella, de Tersícore, como aquella que hubiera querido conocer en persona, amante de la danza. ¿Y si mis pasos hubieran elegido otro camino? No me arrepiento del que escogí, ni un momento he dudado de ello, por todo lo que me ha aportado. Pero si mis pasos me hubieran llevado a ser más decidida y a no darme tanto vértigo el alejarme de los míos, creo que lo muchísimo que he conseguido , desde luego, no existiría y mi realidad, quizás, tampoco.
La danza fue y es una de mis grandes pasiones, aunque nunca he tenido la técnica suficiente para creer que podría llegar a vivir de eso y por ello, renuncié a uno de mis sueños, bailar en un gran ballet, no tanto de clásico como de contemporáneo. Sabía del esfuerzo, la entrega y la plena dedicación, pero lo que se siente dejándote llevar por la música y dibujando con el cuerpo escenas no capaces de expresar con palabras, me hace amar, hasta hoy, el baile. Veo bailar y desfruto y siento como mis pies se me escapan de cualquier control y me tiemblan, al son de la melodía, como queriendo acompañar a los del ballet. Respiro como agotada, sufro cada sobreesfuerzo que hacen y al fin, agotada de tanto disfrutar toda la entrega, anhelo nos er yo la que sude y respire con total tranquilidad.
Amo la danza, dicen mis padres que desde bien pequeña, y tengo necesidad de "musicar" y de "bailar" mis gestos. Con el baile consigo mirar a la vida siempre con una gran sonrisa.



aragornjunior dijo
Querida mía, ¿qué hubiera sido de ti si hubieses seguido tus pasos de zapatillas mágicas?. Tal vez te vería ahora apoltronado en mi sofa, con una cerveza en una mano y pensando quien sería esa niña tan guapa que gracilmente forja siluetas en el aire... y nuestros hijos un mero concepto ni siquiera imaginado por nosotros... porque tu estarías ahí, sostenida por el aire, feliz e ingrávida, orbitando en una elipse alrededor de un oscuro escenario, y libre...
Quizá hubiera sido mejor así, quien sabe. Pero de ser así, no hubiéramos tenido tantas buenas cosas juntos, y tú, a lo mejor, entre pausa y pausa de tu danza, hubieras cogido un pequeño libro de poemas, y una lágrima se te hubiese escapado de tu mejilla, al identificarte con una mujer imaginada por el autor del libro, un tal Aragornjunior, bastante mal poetastro, por cierto. Pero después hubieras tenido que atarte de nuevo las zapatillas, y comenzar de nuevo tu danza sin mirar atras...
26 Febrero 2008 | 12:00 AM