Supongoquelas circunstancias influyen, ya lo decía Ortega y Gasset: "Yo soy yo ymis circunstancias". Y lo reafirmo cuando me encuentro en la situaciónde no saber si tirar para adelante, frenar en seco y respirar o mirarhacia atrás y analizar la situación para no cometer los mismos erroresde otras veces. Y es que el organismo , digo yo, que a veces llega a unlímite, y durante el trayecto antes de llegar a la máxima potencia deestrés, te da algún que otro aviso en forma de suspiros y taquicardiasque te hacen alertarte de a lo que te arriesgas si sigues en esa líneade ir demasiado deprisa y querer abarcarlo todo. "Mami, mami,mami",siempre de tres en tres, sin dar lugar a contestación, es más ysi la hubiera seguirían siendo tres, y "¿qué?", mira es que "me dice,me hace, no me deja, no me da,..." y un sinfín de dichos que me sé dememoria porque son de uso diario... Los tres, mis tres, son mi segundapersonalidad, mi huella, vaya donde vaya, si están a mi lado, como decostumbre, me agotan y si los siento desde lejos, los necesito, cualdependencia; ¡lo que me agotan! y cuánto los quiero, mis pequeñosgrandes héroes, mi apoyo, mi ilusión diaria, mi consuelo y mi desvelo.Os adoro, siempre.


Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados